
El Tribunal Agroambiental, en su calidad de m谩xima instancia de la jurisdicci贸n especializada en ambiental, comunica su adhesi贸n y compromiso con un mandato judicial proactivo y transformador, fundamentado en el corpus normativo y jurisprudencial del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Este enfoque redefine el rol del Tribunal, trascendiendo la mera aplicaci贸n de la legalidad en el marco de la OC-32/2025 interna para constituirse como un garante activo del derecho a un medio ambiente sano y a un clima seguro, en consonancia con las obligaciones internacionales del Estado Plurinacional de Bolivia.
El fundamento de esta visi贸n reside en el reconocimiento del derecho a un medio ambiente sano como un derecho humano aut贸nomo, tal como lo ha consolidado la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), de manera prominente en su Opini贸n Consultiva OC-23/17. El Tribunal Agroambiental asume su rol como pilar de su funci贸n la concepci贸n bioc茅ntrica emanada de dicho est谩ndar, la cual protege los componentes del medio ambiente como valores jur铆dicos en s铆 mismos. Esta perspectiva se extiende al reconocimiento de un “derecho humano a un clima sano”, que impone al Estado obligaciones directas y justiciables frente a la crisis clim谩tica.
Finalmente, el Tribunal Agroambiental asume un rol judicial proactivo, no solo como un 谩rbitro de controversias, sino como un motor para el cumplimiento de las obligaciones estatales impulsando la adopci贸n de pol铆ticas p煤blicas y prevenir cualquier retroceso en la protecci贸n ambiental, conforme al principio de progresividad y no regresi贸n. Si bien se reconoce el margen de apreciaci贸n del Estado en la definici贸n de pol铆ticas t茅cnicas, este Tribunal ejercer谩 un control de convencionalidad y constitucionalidad estricto ante cualquier “incumplimiento manifiesto” o “error manifiesto de apreciaci贸n” que socave los derechos humanos y ambientales.


