Con el propósito de promover la educación ambiental y fortalecer la solidaridad con quienes más lo necesitan, el Tribunal Agroambiental desarrolló la campaña “Manitas Verdes, Corazones Gigantes”, una iniciativa impulsada por su Presidenta, Mgda. Roxana Chavez Rodas, en el marco de las actividades por el XXVII Aniversario de nuestra insitición. La actividad reunió a niñas, niños, jóvenes, autoridades y población en general a intercambiar tapitas plásticas por plantas, demostrando que las pequeñas acciones pueden generar grandes cambios para el medio ambiente y para la vida de muchas personas.
La actividad contó con el respaldo del Decano, Mgdo. Richard Cristhian Mendez Rosales; la Magistrada Rocío Vásquez Noza; la Magistrada María Soledad Peñafiel Bravo; y el Magistrado Edwin Almendras Vásquez, quienes acompañaron esta iniciativa institucional orientada a fortalecer la conciencia ambiental y fomentar una cultura de reciclaje con un profundo sentido de responsabilidad social.
Las tapitas recolectadas durante la campaña contribuirán a las acciones solidarias que desarrollan en beneficio de niñas y niños con cáncer. Al mismo tiempo, cada planta entregada simboliza un compromiso con la conservación de la Madre Tierra, promoviendo hábitos responsables que incentivan el reciclaje, el cuidado del entorno y la participación activa de la ciudadanía en la protección del medio ambiente.
La campaña reunió a familias, estudiantes, servidores públicos, instituciones y ciudadanos que se sumaron de manera voluntaria a esta causa, convirtiendo un material reciclable en una oportunidad para sembrar esperanza y generar conciencia ambiental. La respuesta de la población reflejó que la protección del planeta y la solidaridad pueden avanzar de la mano cuando existe el compromiso de construir una sociedad más responsable y participativa.
El Tribunal Agroambiental expresa su profundo agradecimiento a todas las personas e instituciones que hicieron posible esta campaña con su participación y generosidad. Cada tapita entregada representa un gesto de apoyo para quienes más lo necesitan y, al mismo tiempo, una acción concreta en favor del cuidado de la Madre Tierra, reafirmando que la educación ambiental también se construye a través de la solidaridad y el compromiso ciudadano.